Notas, Lacan ¡Ruidos de rotas cadenas! Alberto Sladogna

 

Notas : Lacan: ¡Ruidos de rotas cadenas!...* Alberto Sladogna, sladogna@gmail.com ,  uno de los soportes bibliográficos de "Interrogaciones. Seminario de Lacan 1973/1974 . ¿Invenciones de Jacques Lacan" a realizarse en México, DF, el 17/06/2015. Re- escritura  efectuada el 07/06/2015 de “Lacan: Adiós a las cadena significante ¡Nosotros que la queríamos tanto!” escrito en noviembre del 2013.

 Notas
[El horizonte de estas notas fue la posibilidad de realizar en el año del 2014 un coloquio de la elp en Buenos Aires para abordar las consecuencias de los cambios conceptuales efectuados por Lacan, en particular a partir de 1972 hasta su último seminario oral, donde acabó con una serie conceptos. Al respecto mantuve diálogos con José Attal, algunos de esos temas nos llevaron a encontrarnos en el año 2005 hasta mediados de enero del 2015. Esos intercambios se iniciaron con una pregunta motivada por la muerte de la psicopatología: ¿Qué ocurría en el seno de la elp  que se efectuaba silencio ante  esos cambios? Cambios que afectan a varios conceptos al quedar acabados. Cada analizante realiza una operación semejante en el curso de su análisis: acaba con sus conceptos previos. Un concepto acabado es la ruptura de la cadena significante  con la afectación de su sujeto; otra fue la aparición de un simbólico sin metáfora; la presencia de un real mudo que desplazaba al lenguaje y a la palabra pues la palabra miente para concluir, [seminario oral 1977/1978]; además Lacan inventaba significantes [Cfr.: 789 Néologismes de Jacques Lacan] como “parlêtre” mutando de forma radical la teoría y la “clínica” del lapsus, al mismo tiempo impedía hacer psicopatología para explicar un significante nuevo: parlêtre, lalangue, unebévue, ecranter, troumatisme, lacano, corpsde,  corpsification, coupabilité…Explicar un “neologismo” conlleva regresar a  Freud  quien explicaba el  lapsus por composición. Estos significantes nuevos proponen un imposible de varias dimensiones, sus diagramas dejan abiertos los horizontes de su pasaje a… Con una salvedad más que interesante el imposible está para…realizarse. Veamos algunas cuestiones.] 





                                                             



                                      Dios está en los detalles –  Abby Warburg
                                   
                                      Un objeto que habla de la falta, de la
                                     destrucción, de la desaparición de objetos.
                                    No habla de sí. Habla de otros. ¿Los
                                    abarcará también?- J. Johns

                                   Todo parece imposible hasta que se hace.
                                   Nelson Mandela

Una cena temática
En un conocido restaurante del sur de la ciudad de México en el año 2008 se produce el siguiente diálogo:
-       NB: ¿No veo por qué causa no has mencionado o abordado el tema del goce?
-       No menciono el goce pues eso lo trabaja Miller.

La ocurrencia atribuye a Miller el monopolio del goce; al mismo tiempo deja de lado un hecho, el goce, en tanto concepto teórico proviene de Jacques Lacan quien lo incorporó al cuerpo doctrinario del análisis. Subrayemos: J.A. Miller ha hecho del “goce” un tema psicopatológico, una pastoral para tratar que las ovejas descarriadas salgan de esa práctica, al parecer Jacques Lacan no era de esa capilla.

Lectura estoica

Jacques Lacan fue un lector de los fragmentos de Heráclito, su lectura fue performativa [Cfr. J. L. Austin: ¿Cómo hacer cosas con las palabras?]. Plutarco relata una leyenda:

El barco en el cual volvieron Teseo y los jóvenes de Atenas tenía treinta remos, y los atenienses lo conservaban desde la época de Demetrio Falero, ya que retiraban las tablas estropeadas y las reemplazaban por unas nuevas y más resistentes, de modo que este barco se había convertido en un ejemplo entre los filósofos sobre la identidad de las cosas que crecen; un grupo defendía que el barco continuaba siendo el mismo, mientras el otro aseguraba que no lo era.

El relato colaboró en la paradoja de Teseo: algo es igual y sin embargo no es lo mismo. Platón en Cratilo dejo asentado que:

Heráclito dice que todas las cosas fluyen y que nada permanece quieto, y comparando las cosas existentes a la corriente de un río dice que nadie puede sumergirse en él dos veces

Plutarco  comentó esa oscura propuesta: “no es factible pararse dos veces en el mismo río,  porque se dispersa y se junta de nuevo, y se acerca y retrocede”. Más allá o más acá de los debates suscitadas por tal constatación funcional, algo semejante ocurre en cada sesión de análisis, nada está predeterminado, no hay un concepto previo que en ella se despliega, al contrario, se trata del curso, surco abierto por lo que se dice, o se muestra o se dice al mostrar, así no es posible sostener que esa sesión haya sido igual a la anterior, quizás solo fue parecida. Lacan en varios de sus seminarios empleaba  seance para esos encuentros.   De même au pareil hay una diferencia, hay un salto, se pasó a otra cosa por vía de la apariencia [Cfr.: William James, Un universo pluralista. Filosofía de la experiencia, en particular Hegel y su método]   

Lacan hace un camino sin trazado previo, llego a determinadas estaciones o lugares de albergue contingente: el Otro, el otro, el objeto , el objeto de la pulsión, la necesidad, la demanda, el deseo, el objeto del deseo, el objeto causa del deseo, la imagen especular, el objeto a, causa de un deseo, el complejo de Edipo, la castración, la transferencia... Inició su andar desde simbólico, imaginario, real (1953) hasta llegar a real, simbólico, imaginario (1974). Entre uno y otro no hay predeterminación, hay salto sin solución de continuidad.

Las interpretaciones de las agrupaciones lacanianas suelen dejar de lado el componente heracliteano; una lectura documentada muestra esa presencia y dejar ver que al mismo tiempo que todo es igual, cada cosa es parecida y distinta con respecto a un momento previo. Lo nuevo es sin previo, carece de historia anterior, su historia será un devenir [Cfr. Etienne Klein,  D'où vient que le temps passe?, Conférence  à l'université Cadi Ayyad de Marrakech, 9 avril 2014]. Momentos antes de que Kandinsky inventará el arte abstracto no existía, era un imposible no realizado, momentos después era un posible que carecía de pasado –no tenía antecedentes- solo requería de construir un pueblo –un público- que  perteneciera a ese arte sin historia previa, es el momento real de esa invención.

Magritte localizó una precisión respecto del real: Cuando la gente intenta encontrar significados simbólicos en mis cuadros, entonces encuentra una construcción. Quieren algo donde apoyarse [...] Quieren tener algo cómodo, algo seguro donde adherirse para salvarse del vacío [...] Tienen miedo.

Una escritura como i(a), imagen del otro, imagen en el espejo, se conserva como siendo la misma a pesar de que en un momento posterior i(a) da cuenta de aquello que sostiene la imagen especular: el objeto a. El espejo quedo modificado pues ahora su sostén no es la imagen reflejada sino que el espejo está sostenido por un cuerpo real, el objeto  a. Un cuerpo que no está perdido ni que tampoco falta. Así queda igual…de alterado el estadio del espejo. “Todo” parece igual, con solo cambiar un elemento el “todo” fue modificado provocando consecuencias: ¿El cuerpo es una imagen? ¿Será el cuerpo quien sostiene la imagen? [Cfr.: Jacques Lacan, De nuestros antecedentes] Estas mutaciones construyen dificultades para ese engendro llamado “psicopatología de la identificación especular”. Subrayamos, el cuerpo no es una imagen, la imagen es el reflejo de un cuerpo ante un espejo, el cuerpo no quedó cernido por esa imagen. En lengua francesa “tema” se escribe “sujet”, con esas letras se escribe “sujet”: sujeto. Algo parecido y sin embargo no es igual.

Los registros esenciales de la realidad humana [simbólico, imaginario, real] registros  diferentes (1953)  hasta que 1973/1974 son presentados como siendo “iguales” pues están compuestos con elementos de los otros dos, cada uno tiene: existencia real, agujero simbólico y consistencia imaginaria. Los registros están en un mismo plano, pasan de tres a cuatro [rsi + el santhóma], son equivalentes, no hay sobredeterminación de uno sobre los otros, hay multiplicidad en el plano de acción. El nudo borromeo es un diagrama del movimiento de los registros, no es algo estable o ya establecido [Cfr. Textos de Claude Mercier, L’unbévue, 29, 30, 31; artefactos  3;  respecto del diagrama, Reviel Netz,  El código de Arquímedes]

 Un efecto

El plano referencial suele presentarse como territorio donde se despliega el “control de casos” o “supervisión” [sobre la caída de las referencias: Dany Robert Dufour, Locura y democracia. Ensayos sobre la forma unaria]. El controlado dice “ese analizante habló de su padre”, se trataría de la historia que el analizante relató en una sesión. Si los registros son equivalentes, sin privilegio de uno sobre los demás, la historia referenciada es afectada, pierde la referencia. Se pasó del saber referencial al saber textual de cuatro multiplicidades. Las referencias no están fuera ni dentro, solo están en la superficie cuaternaria. Lacan formuló esa “distinción  entre saber textual y saber referencial” (9/10/1967). Las referencias están en la página. Quien concurre a un análisis suele hacerlo por estar “marginado”, “excluido”, “demasiado expuesto” en la sociedad debido a sus cuestiones, esa es su forma de estar incluido en sociedad.

La topología ternaria da un matiz al horizonte dual  [dentro-fuera],   conserva  los términos modificando el referente, solo en el saber textual está la referencia [Cfr. Shoshana Felman, El escándalo del cuerpo hablante. Don Juan con J. L. Austin [y J. Lacan] o la Seducción entre lenguas]. En un libro las referencias están en la página, están en el pie de página o están al final del capítulo o están al final, en cada uno de esos casos están allí, ni dentro ni fuera, están en la superficie.

Jacques Lacan en  las estructuras freudianas en las psicosis (1955/1956) propuso y practicó un  método: analizar los textos doctrinarios del psicoanálisis, Freud/Schreber en esa ocasión, fue su análisis de la doctrina freudiana, tomó a la teoría de Freud como un caso de análisis, ni más ni menos. Propongo seguir el camino de un shibbólet lacaniano: “cadena significante”.

¿Shibbólet?

En 1914 Freud reconocía al sueño como el shibbólet del psicoanálisis; en 1920, el shibbólet fue el complejo de Edipo  así lo propusó en sus Tres ensayos de una teoría sexual; en 1923 producía un cambio:  

La diferenciación de lo psíquico en consciente e inconsciente es la premisa básica del psicoanálisis…pues aquí está el primer shibbólet del psicoanálisis.

Esa contraseña constituía y constituye un grupo, una comounidad. Se distinguía quién eran parte del psicoanálisis y quién dejaba de serlo. Ese signo lleva un significante que circula entre otros y para otros… [Cfr. José Attal, La no excomunión de Jacques Lacan. Cuando el psicoanálisis perdió a Spinoza] El peso de ese signo era y fue tal que Lacan “oculto”, ”disimulo” desde 1953 hasta 1964 que ya había sido expulsado de la IPA desde 1953. El shibbólet no se mantuvo igual a sí mismo, cambiaba. Jung no observó el shibbólet[i], quedo expuesto al desamparo y/o la intemperie respecto del psicoanálisis freudiano.

En el filme Titanic (1997) luego del choque con el hielo y comienzo del hundimiento del barco, hacia el final, un conjunto de músicos se despide de Wallas, el violinista, quien se queda tocando, al escuchar su violín regresan, siguen tocando a pesar de que los pasajeros tratan de salvarse, cuando las aguas llegan a los músicos simplemente se despiden, Wallas dice: fue un honor tocar con ustedes. La intemperie de la música los amparó; la intemperie no es desamparo. Ese barco se presentó como siendo algo sólido y a prueba de cualquier contingencia. Parafraseando a Carlos Marx en el Manifiesto comunista (1848) todo lo solido se desvanece en el aire, aun cuando lo veamos en pie y circulando.

El shibbolét  distribuye una pertenencia, establece un adentro, un afuera suele ser empleado para indicar la  “especificidad” del análisis como teoría, Michel Foucault elaboró una objeción a la “especificidad”, lo hizo con Las palabras y las cosas  , esa precisión la efectuó al ser entrevistado en 1966 por Pierre Dumayet con motivo de un tema/sujeto: el cambio de la forma de Dios [Cfr.: http://www.escucharte.info/2015/01/foucault-muerte-de-dios-consecuencias.html ]

Lacan ¡Adiós a la cadena significante!

Lacan en 1953 al final de una exposición recibe una pregunta:

SR. ANZIEU — Cuando Freud hizo la teoría clínica, tomó prestados modelos a las teorías de su época… Al proponernos este principio de esquema… me gustaría saber si estos modelos son del registro del símbolo o del imaginario. ¿Y qué origen dar a estos modelos? ¿Lo que usted propone hoy es un cambio de modelo permanente para pensar los datos clínicos, adaptado a la evolución cultural? ¿O algo distinto?

DR. LACAN — Más adaptado a la naturaleza de las cosas, si consideramos que              todo aquello de lo que se trata en el análisis es del orden del lenguaje, es decir, al fin de cuentas, de una lógica. Por consiguiente, esto es lo que justifica esta  formalización que interviene como una hipótesis. [Conferencia del 8/07/1953,  simbólico, imaginario, real]

El “orden del lenguaje” dejó de lado el aparato psíquico, lo sustituye por otro "aparato"; esa introducción se realiza en la tarde del día en que, por la mañana, Lacan perdió su condición de psicoanalista didacta miembro de la IPA, pasó a la condición de invitado –quedo como El muerto y el arrimado a los tres días apestan- solo podría intervenir en las presentaciones abiertas,  no participaría de las cerradas destinadas a tratar la formación del analista. Caía sobre él uno de los efectos del shibbólet ¿Cómo enfrentar esa situación? No es fácil vivir en la atopia. Para eso construyó un aparato pedagógico con el cual navegar en la atopia [Cfr.: Leo Strauss, La persecución y el arte de escribir, asistente al seminario de Kojéve; ¿Texto de cabecera de Lacan?] Ese aparato del retorno a Freud tenía una maquinaria, sus piezas provenían del lenguaje elaborado por Ferdinand de Saussure.

Presenté un detalle en marzo del 2008, en una asamblea general de la elp,  un detalle de la conferencia Simbólico, imaginario, real (8/07/1953): la existencia de una pluralidad de registros de s.i.r para mostrar sus alcances, proyecte fragmentos del documental, realizado por Alejandra Islas "Muxes: Auténticas, intrépidas y buscadoras de peligro" El documental muestra con detalles la existencia plural , si pluralidad de simbólicos, de imaginarios y de reales. Detalle que Lacan ofrece en esa conferencia, signo que en la elp y otros lugares había pasado sin haber tomado nota de sus consecuencias. Recibí una primera objeción “¿Cómo pretendía mostrar eso con algunas imágenes?”, esa objeción daba cuenta del descuido reinante en la elp (marzo/2008) respecto del alcance performativo que realiza la consistencia imaginaria, el agujero simbólico y la existencia real del imaginario. La segunda objeción fue una advertencia de los riesgos: “De ese tema no se puede hablar en público”. Acepte la advertencia e indique “Debido a las dificultades implicadas por eso lo presentaba en el público…de la escuela, si no lo presentaba aquí ¿Qué sentido tendría tener una escuela?”.
  
Acabar la carretera

El sintagma “cadena significante” es localizado en más de noventa ocasiones en textos y seminarios de Jacques Lacan, quizás, más que un sintagma se trató de un signo ¿Qué portaba ese signo? Portaba el significante de una lingüística normalizada: Ferdinand de Saussure, El curso de lingüística general

En el seminario oral de 1964, cuyo título -aceptado por Lacan-  fue Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, mientras que su anuncio   en    cartelera   fue  Los   fundamentos   del psicoanálisis. Sus temas a interrogar: el inconsciente, la repetición, la transferencia, la pulsión (sesión del 15/01/1964); elementos a los que se les otorga el atributo de ser fundamentos del psicoanálisis.  En la sesión del 22/01/1964  comienza a interrogarlos. Sean conceptos, sean fundamentos no  estaban ya establecidos, fueron producidos como fundamentos. Al establecer se los añade como conceptos, y al mismo tiempo otro “concepto” queda fuera de los… fundamentos ¿Cuál?

Lacan hace eso sin decir nada ¡simplemente! no incluye el complejo de Edipo, como fundamento del análisis. En  la versión editada y “revisada” por Lacan la sesión del 22/01/1964 se titula El inconsciente de Freud y el nuestro, de dos inconscientes uno se presenta como el “nuestro”.  José Attal añadió que en 1964/1965 aparecen en el acta de fundación de l’École freudienne de Paris,  por primera ocasión los términos AE y AME (Analista de la Escuela y Analista Miembro de la Escuela). Esos títulos ¿A cuál de los dos inconscientes pertenecen? [Cfr. José Attal, El pase. La tercera proposición de octubre de Jacques Lacan]

Otro signo: el 15 de enero de 1964 Lacan  introduce el término schibbólet.  Si el complejo de Edipo no fue incluido, entonces para su psicoanálisis y  para nuestro inconsciente ese complejo no es un concepto fundamental. Comenzaba a vacilar la lingüística de la norma que sostenía y se sostenía del complejo de Edipo presentado por Lacan como un instrumento de normalización del “orden” simbólico”: 

Es en la decepción y en la salida que, tal como es engendrada por esta decepción de este rodeo fundado no obstante por él en un mecanismo natural, que Freud nos da el resorte de la entrada de la niñita en su posición femenina, y es en ese momento, nos dice, que el complejo de Edipo juega el rol normativo que debe jugar esencialmente, pero lo juega en la niñita en su posición femenina, y es en ese momento, nos dice, que el complejo de Edipo juega el rol normativo que debe jugar esencialmente (Seminario oral del 12/03/1958)

Varios elementos tienen apariencia  de ser siempre iguales a sí mismos: la madre, el padre, tótem y tabú, las masas, el sueño, el lapsus, la pulsión, el amor, el deseo, la demanda, la necesidad, el pase…, solo que al desplegarlos muestran la apariencia de  su “igualdad” [Cfr.: Judith Butler, Sujetos del deseo. Reflexiones hegelianas en la Francia del siglo XX].

A partir de 1964 la versión freudiana del sujeto elaborada por Lacan enfrenta dificultades: el sujeto-tema pierde la pista del retorno a Freud. El sujeto, el tema  se deslizaba de manera interminable e infinita ¿Alguien “vio” a ese sujeto en un análisis? ¿Alguien “atrapó” alguna vez a ese sujeto? El “sujeto” es tema de un deslizamiento infinito o inacabado o inacabable. Corresponde estudiar en detalle el término desliz en seminarios y textos de Lacan

La carretera del retorno


En Función y campo de la palabra y del lenguaje en psicoanálisis (1953)  texto o  discurso de alto contenido religioso, el chamuyo cotorrea al nombrarlo el discurso de Roma  ¿Cuál será el religar en juego? :

Decir que este sentido mortal revela en la palabra un centro exterior al lenguaje es más que una metáfora y manifiesta una estructura. Esa estructura es diferente de la espacialización de la circunferencia o de la esfera en la que algunos se complacen en esquematizar los límites de lo vivo y de su medio: responde más bien a ese grupo relacional que la lógica simbólica designa topológicamente como un anillo.

De querer dar una representación intuitiva suya, parece que más que a la superficialidad de una zona, es a la forma tridimensional de un toro a lo que habría que recurrir, en virtud de que su exterioridad periférica y su exterioridad central no constituyen sino una única región.

¿Cómo es esa cadena? En 1966 se editan los Escritos, Lacan en nota al pie de página  introduce el seminario oral La identificación. Recorramos la imagen de esa cadena, pues en ese seminario el toro está encadenado al Otro/otro toro, encontramos una dualidad:

                                      

En su texto La instancia de la letra en el inconsciente o la razón desde Freud:

Con la segunda  propiedad  del  significante  de  componerse  según  las  Ieyes  de  un  orden cerrado, se afirma la necesidad del sustrato topológico del que da una aproximación el término de cadena significante que yo utilizo ordinariamente anillos cuyo collar se sella en el anillo de otro collar hecho de anillos (14-26 de mayo de 1957)
                                        


Se requiere tomar una cadena y manipular la misma. Un eslabón o anillo pasa por el agujero del otro eslabón o anillo,  se anudan, se puede hacer lo mismo con dos toros encadenados. El deslizamiento de un significante a otro significante se construye sobre un nudo de dos elementos, se trata de un efecto dual, se requieran siempre como mínimo, dos significantes. La estructura de esa carretera es dual: dos toros abrazados, anudados ¿Solo el abrazo del imaginario por el simbólico? ¿Subducción del simbólico por el imaginario? ¿El real quedaba excluido?

El sujeto se desliza en esa cadena dual, allí están inscriptas la demanda, la necesidad y el deseo ¿Qué ocurre cuando la pista cambia a un nudo, a otra superficie, a una cadena borromea, a un diagrama? ¿Qué le ocurre a la cadena significante? Los elementos se deslizaban, al romperse esa cadena y pasar a otra red de superficies o de nudos o de diagramas no anudados ¿Se conservan como los “mismos” o pasan a ser “parecidos”? ¿Cuál será el destino de la trilogía demanda, necesidad y deseo? En castellano el toro es una anagrama del otro.

Un accidente de la carretera

Lacan lanzo “El inconsciente está estructurado como un lenguaje”, Jean Allouch hizo precisiones que no reiteraré, añado una pregunta ¿Cuál   lenguaje? Era el lenguaje normativo de Ferdinand de Saussure, El curso de lingüística general,  trataba de la normatividad del “orden simbólico”, allí las producciones del chamuyo, del cotorreo, de lalangue  no tienen lugar, eran forcluidas por ese simbólico  Judith Butler en una comunicación personal indicó que una versión de la forclusión indica: lo forcluido en el simbólico reaparece en el real, la acción de forcluir en el no es del ; ¿ese simbólico forcluye algo?¿Quién forcluye el “psicótico”, el “sujeto”, el “analizante”, el “Otro”…?

Ese lenguaje de factura saussureana se articula con la frase o sintagma cadena significante, misma que aparece en reiteradas ocasiones (¿96?) antes del seminario La identificación (1961/1962), ese año Lacan dice:

¿Cómo puede producirse esta relación típica con el sujeto constituido por la existencia del significante como tal, único soporte posible de lo que es para nosotros originalmente la experiencia de la repetición? ¿Me detendré aquí o les indicaré desde ahora cómo hay que modificar la fórmula del signo para discernir, para comprender lo que está en juego en el advenimiento del significante? El significante, al revés del signo, no es lo que representa algo para alguien es lo que representa precisamente al sujeto para otro significante; mi perra está a la búsqueda de  esos  signos  y  luego,  habla  como  ustedes  saben,  ¿por  qué  su  hablar  no  es  un lenguaje? Porque justamente yo soy para ella algo que puede darle signos, pero no puede darle significantes. [Subrayado a mí cargo]

Se trata de la definición canónica del sujeto: un significante representa a un sujeto para otro significante. Es un sujeto (S) no tachado, no dividido, no está barrado, solo está excluido de la cadena, además, Lacan toma distancia con el signo y reafirma su vecindad con Ferdinand de Saussure del Curso de lingüística general. El concepto canónico del sujeto es un canon simbólico, allí no están el imaginario, ni el real.

El seminario La identificación propone una articulación en cadena de dos toros la cita del párrafo anterior fue acompañada de una imagen:

                                               
Una grosera estilización de la imagen permite observar con más detalle, gracias a la grosería su dualidad_
                                                  

Una cadena tórica no por tórica deja de lado su composición de cadena dual. Se requiere manipular dos toros o sus equivalentes: dos llantas, dos salvavidas, dos donas,…el toro se organiza a partir de dar vueltas a otro toro. El toro/otro/toro; Toro/Otro/Toro, cuando el Otro no existe ¿alrededor de qué gira el toro?

Insistimos a partir de que en el cuerpo de Lacan aparece lalangue (4/11/1971) el invento, esa creación, calificada de “neologismo” provoca una mutación real: un hecho clínico, un lapsus efectúa una subversión, la historia previa de esa formación del desliz ya no cuenta, pues ese lapsus no se dirige a nadie, no se dirige a ningún Otro/otro.    

Sonidos de rotas cadenas:

Eric Laurent en Buenos Aires (1992)  indicó  un “error” tipográfico que durante años le costó reconocer. Un error en el texto de Lacan,  Radiofonía;  “error” en la edición  francesa y en la castellana [E. Laurent, Lacan y los discursos]. El “error” se localiza en una nota escrita por Lacan en Radiofonía,  presentada como  Nota sobre la respuesta a la pregunta VII:

Para facilitar la lectura reproduzco acá los esquemas estructurales de los cuatro “discursos” que fueron este año el tema de mi seminario. Para aquellos que no siguieron su desarrollo.
                                   

Lacan colocó entre el S1 y el S2 una imposibilidad: no hay articulación entre el S1 y el S2. Es un imposible, hay que pasar a otra cosa para realizarlo. Eric Laurent resuelve el tema, corrige el error y subraya que fue producto del tipógrafo; esa es su concepción de un   lapsus de escritura. El  tipógrafo junto con su error vuelve,  otra, otra, otra vez en la  sesión el 19 de diciembre de 1972 del seminario  Aún [en francés se le conoce con el título de Encore: Otra vez]. Eric Laurent “analiza” ese error a la manera freudiana: detrás estaría la “forma correcta” de escribirlo, suprime el componente performativo textual por un saber referencial.   Un error es un chamuyo, un cotorreo, lalangue no tiene nada por detrás, ni nada anterior, muta en acto, no acepta explicación, cuestiona la división consciente/inconsciente, un desliz hace estallar al ¿¿¡¡ concepto de inconsciente!!?? Ese desliz en el discurso del amo deja aparecer una imposibilidad para la articulación del Significante índice 1 (S1) con el Significante índice 2 (S2). El desliz también afecta al discurso del maestro universitario presente en las diversas comunidades analíticas sin excepción. Siguiendo esa imposibilidad se dificulta en extremo sostener que un significante representa al sujeto para otro significante. Esa desarticulación deja sin sostén a la metáfora, a la sustitución de una palabra por otra, queda afectada la representación. La cadena dejo de funcionar, un desliz real cortó la cadena. Ese desliz es real. En el seminario destinado a presentar los cuatro discursos, no está formalizado el discurso del amor. El amor no permitió leer esa imposibilidad ni el corte de la cadena.

Al leer Radiofonía (1970) aparecen dos datos aportados por Lacan: indica la importancia del signo; en segundo lugar, dice adiós a un Ferdinand de Saussure, al tiempo en que recibe y al mismo tiempo Lacan se alberga en los pliegues estoicos. Lacan responde respecto del signo:

¡En primer lugar no crean que el signo no es asunto mío, bajo el pretexto de que yo definí al significante como nadie se había atrevido a hacerlo! Por el contrario es lo primero y será también lo último. Pero hace falta este desvío. Lo que denuncié de una semiótica implícita cuyo  desconcierto habría  consentido la lingüística, no impide que haya que rehacerla, y con el mismo nombre, puesto que de hecho referimos a la antigua aquella por hacer. Si, según Lacan, el significante representa a un sujeto (no un significado) y para otro significante  (lo que quiere decir: no para otro sujeto), entonces ¿cómo puede el significante desembocar en el  signo que, desde tiempo inmemorial, representa algo para alguien? Es en el budista que pienso, queriendo animar mi cuestión crucial con su: no hay humo sin fuego.

Luego procede a dar su despedida de la lingüística de un Ferdinand de Saussure:

Partamos del punto de llegada. Saussure y el círculo de Praga producen una lingüística, que no tiene nada en común con lo que antes se designaba con ese nombre, que recuperara sus claves en manos de los estoicos, - ¿ pero qué hacían ellos?...

Y añade:

Que sirva esto de prefacio al tratamiento que voy a hacer del pool que usted imagina. En primer lugar vuelvo al cuerpo del simbólico, que no hay que entender como ninguna metáfora. La prueba está en que solo él aísla al cuerpo tomado en sentido ingenuo, es decir aquel  cuyo ser se sostiene en él, no sabe que es el lenguaje el que se lo discierne, hasta el punto que no existiría sino pudiera hablar. El primer cuerpo hace al segundo por incorporarse allí. De donde lo incorporal  que sigue marcando al primero, después de su incorporación. Hagamos justicia a los estoicos por haber sabido, con este término: lo incorporal, firmar que el simbólico sostiene al cuerpo… Corpse   queda, el cuerpo que habitaba la palabra, que el lenguaje corpsifiait,  no se convierte en carroña…

Lacan pronuncia un término inglés Corpse - ¿“cadáver”?- hasta ese momento no hay nada nuevo, luego en fracciones de segundos surge un invento, un verbo: corpsifiait. Ese término, significante nuevo, no se puede ni traducir ni explicar pues carece de una historia previa, explicar un neologismo por su composición destruye, rechaza el significante nuevo.

Carlos Faig llamó la atención sobre este párrafo pues allí se juega una cuestión respecto de Saussure y el lenguaje de los estoicos (Cfr., Scilicet, 2/3, p.61, Seuil, Paris, 1970). Si,  la frase tiene complicaciones, toma partido por reconocer un Saussure  que sería parte de la herencia estoica. La frase introduce un tema estoico, el incorporal junto con sus efectos: un simbólico sin metáfora modificado que hace aparecer el corpsifiait. Ese simbólico no será sostenido por la cadena significante  del lenguaje. Recordemos que para los estoicos “lo que existe es cuerpo“, no separaban cuerpo y alma.

El neologismo corpsifiait, un significante nuevo, como tal no puede remitirse a sus orígenes pues carecía de ellos. Si se explica el neologismo por sus “componentes” – operación inverosímil- se deshace la novedad mientras que el significante nuevo es real, no tiene explicación ¿Real? Genera incomodidad a los otros dos registros, los hace trepidar, moverse, quebrarse es trepidatorio.

En época de Freud, en los primeros años del joven psiquiatra Lacan, en los primeros seminarios orales del psicoanalista Jacques Lacan el neologismo era empleado en su versión psiquiátrica para hacer un diagnóstico y en consecuencia era necesario desmembrarlo entre sus componentes y remitir esos elementos a la historia del paciente.

Recordemos que Freud en sus tres textos canónicos: La interpretación de los sueños, El chiste y su relación con lo inconsciente y Psicopatología de la vida cotidiana negó, vez por vez, que el inconsciente pueda crear o inventar algo, todas sus formaciones respondían a un deseo sexual infantil reprimido o a la historia del complejo de Edipo del paciente.El lapsus era desviado a una historia para interpretarlo.

Si ahora nos dirigimos a la época del analista –sin “psi- llamado Jacques Lacan, lalangue es una invención, es una creación del Un-desliz ya no es una creación del inconsciente. Lacan realizo en 1976/1977 un seminario oral titulado El fracaso del Un-desliz es el amor…, en su primera sesión acabó con el inconsciente (Unbewußte  término alemán para escribir o decir inconsciente), desplazó la cuestión a el Un-desliz (une bévue término
 Francés para escribir, decir un desliz).

Mayette Viltard  añadió un detalle insignificante:

Cuando Ferdinand de Saussure introduce en su curso los términos de “significante” y “significado” en la teoría del signo, no tiene en cuenta, de acuerdo a lo que se conoce por las Fuentes Manuscritas del Curso, la teoría estoica del signo (junto a otros, significante y significado, están considerados como términos nuevos). No reconocen su deuda respecto a los estoicos, hasta el punto que numerosos discípulos y lectores le atribuyen esta invención (Hablar a los muros. Observaciones sobre la materialidad del Signo, Litoral, 18/19, 1995: pp. 51-95)

Saussure  no habría tomado en cuenta algo,  fue seguido por algunos de sus lectores  que No reconocen su deuda respecto de los estoicos. Mientras que Jakobson, Foucault, Robbins reconocen esa herencia; es un tema en debate (Cfr.: “Antigüedad” y “novedad” del significante saussureano, Luis E. Behares, Cad. Est.Ling., Campinas, 52(1): 75-90, Jan./Jun. 2010) Lacan  reconoce ese componente estoico, lo toma como un camino para salir del lenguaje  ¿Será el sostén de “nuestro” inconsciente? ¿Saussure será el mismo con o sin su filiación estoica?

Ocurrencia temporal

Respecto de “nuestro inconsciente”, Diana Paulozky, narra una conversación con J.A. Miller:

Cuando Miller fue invitado por la IPA, a fines de 1997 y le pregunté sobre "El Inconsciente freudiano y el nuestro", me respondió que no era aún el momento de abordarlo. [¡¡¡¿¿¿ 33 años después??!!!]

Lacan pronuncio una frase: tiene que estar estructurado como un lenguaje. Esa frase tiene mucho éxito en el mercado psi…lo hizo el 14 de marzo de 1956, es decir cuarenta y tres años antes ¿Seguiremos en la elp respetando el [mo…ment] de J.A. Miller para abordar los movimientos trepidatorios efectuados por Lacan sobre sus conceptos? Los primeros abordajes y propuestas de Lacan sobre dos elementos de la retórica: la metáfora y la metonimia no lograron escapar a la lingüística de Saussure que le da sostén. Ese  apoyo permitió la representación, así se decía al analizante: ¡Usted me trata como si yo fuera su padre o su madre o su tio o su hermano o su jefe...¡

Un simbólico incorporal ¿corpsifiait?

Los estoicos volvieron a ser leídos en Europa a mediados del siglo XVIII, a partir de 1870, cuando el paradigma de Platón estaba implantado como siendo la única razón. En esas fechas se presentan los textos de Giovanni Morelli (1890), de Arthur Conan Doyle  inventor de Sherlock Holmes (1887), de Lewis Carol con Alicia en el país de las maravillas (1867) y  Alicia a través del espejo (1872);  Sigmund Freud inventa su psicoanálisis apoyado en el método de Morelli y Doyle (1899). En esos textos aparece el signo como detalle insignificante. El paradigma del indicio de Carlo Ginzburg fue llevado al seno de la elp por Jean Allouch. Ese paradigma es un paradigma del signo y de los signos, no está basado en la cadena significante. Las huellas detectadas por Ginzburg son la presencia real, ya no se trata de huellas que representan otra cosa. 

Émil Bréhier en La teoría de los incorporales en el estoicismo antiguo precisa varias cuestiones surgidas de los fragmentos estoicos: Los Estoicos…, quieren ver en los cuerpos las únicas realidades, lo que actúa y lo que padece. Su física reproduce, mediante una especie de ritmo, la de los físicos anteriores a Sócrates, mientras que después de ellos, en Alejandría renacerá el idealismo platónico que expulsa cualquier otro modo de actividad que responda a sus principios, los signos quedan aplastados.

Y luego, Bréhier ubica una cuestión crucial: Todo lo que existe es cuerpo.

El cuerpo del analista está afectado (Cfr. José Attal, op.cit.) El cuerpo afectado del analista a consecuencia del cuerpo afectado del analizate, deja aparecer en el análisis un cuerpo que no es especular, un cuerpo que da otra materialidad a la presencia del analista en cada análisis.  La lengua coloquial, el chamuyo, el cotorreo, lalangue sostiene a los cuerpos, esa diversidad por primera vez permite una investigación desprejuiciada que excluye la intervención divina. Tan decisiva mutación caracterizó la cultura de la ciudad, aún hoy somos sus herederos. Parafraseamos a Carlo Ginzburg [Indicios. Raíces de un paradigma de inferencias indiciales]: Menos obvio es el hecho de que en ese cambio ocupo un  papel preponderante un paradigma signomático. Definió sus métodos al registrar con minuciosidad el conjunto de los signos o huellas insignificantes. Afirmaban  que así sería posible elaborar "historias" precisas de experiencias “individuales”: la enfermedad es una entidad, de por sí, inaferrable.

Michael Foucault en Las palabras y las cosas  marcó el abismo entre ellas, dejo de lado aquello de que la palabra mata a la cosa, cuando se habla no se muestra la cosa, cuando se muestra la cosa no es necesario hablar, ambas son irreductibles no guardan privilegio sustancial de una respecto de otra [Cfr.: Gilles Deleuze en El saber. Curso sobre Foucault, tomo I].

El indicio, el signo rompió la transparencia de la realidad “objetiva”, desplegó el  territorio del saber conjetural que incluía entre sus practicantes a los alfareros, a los carpinteros, a los marinos, a los cazadores,  a los pescadores, a las mujeres… Este paradigma permaneció implícito y avasallado por el prestigioso, socialmente más elevado, modelo de conocimiento elaborado por Platón que permitió surgir el paradigma científico de la física galileana. La física cuántica trastocó ese paradigma, incorporada por Lacan en sus últimos seminarios, pone a temblar los artículos que él escribió respecto de la conjetura pues introdujo conjeturas cuánticas imposibles.

Resulta claro que las disciplinas indiciales no encuentran en modo alguno un lugar en los criterios del paradigma galileano. Lo que Ginzburg llama “la ciencia galileana” hizo suya una máxima escolástica: de lo individual no se puede hablar. Ese paradigma científico afecta un aspecto de la presencia de los textos orales de Jacques Lacan ¿Cómo? El empleo de la matemática   y   del   método   experimental,   en   efecto,   implican   respectivamente   la cuantificación y reiterabilidad de los fenómenos…Se empezó por considerar no pertinentes al texto todos los elementos vinculados con la oralidad y la gestualidad; después, se siguió igual  criterio  con  los  elementos  relacionados  con el  aspecto material  de la  escritura.  El resultado de esta doble operación fue la paulatina desmaterialización del texto, depurado de toda incidencia subjetiva como sería el caso de la decisiva función que cumple la entonación en un seminario oral, el papel de los silencios en los seminario o bien la caligrafía en la poesía china. Es una buena descripción  de las multiplicidades presentes en los seminarios orales de Jacques Lacan [Cfr. Diane Ackerman, Una historia natural de los sentidos]

La lengua cotidiana no es ni el lenguaje ni es la lingüística. La cuestión está en el detalle, decía Cantinflas; los detalles como los signos transportan o están a la espera de un significante que los lleve ante otros signos: así el signo del “error” cometido por Lacan al escribir una formalización  “canónica” –Cfr.: nota mencionada de Radiofonía –  muto un concepto; otro caso es la bienvenida a los estoicos, signo  organizado lejos del paradigma cartesiano de Ferdinand de Saussure. Se oyen ruidos de rotas cadenas ¡Adiós a la cadena significante! ¡¿Y nosotros que la queríamos tanto?!

Excursos: el imposible según Lacan

Lacan introdujo, inventó significantes nuevos, neologismos, así generó dificultades para quienes asistían a sus seminarios y para quienes hoy los escuchan  y/ o los leen: se trató del incremento geométrico del imposible ¿Imposible? Veamos.

En su seminario oral, El fracaso del Un-desliz es el amor. A la manera del seminario oral de Jacques Lacan, 1976-1977  formuló:

El inconsciente fue identificado por Freud no se sabe porqué. El público: ¡No se oye! ¡No se oye nada!

Lacan da una respuesta real a esa sordera  –añado queda incluida la sordera de lectura de quienes hoy leemos esas huellas. Aquí su respuesta:

El inconsciente fue identificado por Freud con lo mental. Es al menos lo que resulta del hecho de que lo mental está tejido de palabras (suspira). Entre lo cual • es expresamente me parece la definición que da Freud • entre lo cual hay deslices siempre posibles, de allí mi enunciado de que de real no hay más que lo imposible. Y es allí que… que yo tropiezo. ¿El real es imposible de pensar? Si no cesa • pero allí hay un matiz • no… yo no enuncio que no cesa… de no decirse, aunque no sea más que… que porque el real yo lo nombro como tal pero digo que no cesa de no escribirse. Todo lo que es mental a fin de cuentas es lo que yo escribo con el nombre de sínthoma, s-i-n-t-h-o-m-a, es decir… es decir signo ¿Qué quiere decir ser signo? Es contra eso que yo me… que me rompo la cabeza. [Cito aquí una versión inventada en castellano de ese seminario, quien quiere leer su transcripción en francés dispone de: Cfr.: L’unbévue, revue de psychanalyse, 21, Paris, janvier, 2004]

Lacan articula el real con el imposible; el imposible, según Mandela -e incluso según el mismo Lacan- está para realizarse, cuando se realiza el imposible deja de serlo, y es contingente que surja otro. Así ocurre con los sueños cuando se realizan. La vida sin imposibles no es habitable. Lacan abre una posibilidad: el análisis cuenta con tres registros más que complicados para operar, a ciencia cierta, es complicado operar con los tres registros al mismo tiempo, sin privilegiar ninguno, es un imposible a realizar ante cada tema, en cada sesión de análisis. Pese a ello se efectúa. Se trata de abordar cada caso dispuestos a correr el riesgo real de intervenir en los tres registros a partir de sus presentaciones, sin representaciones.

La intervención continuó:

 …en mi título de este año ¿L’insu que sait qué? de l’une-bévue, no hay nada más difícil de captar que este rasgo del un-desliz. Este desliz es por lo que yo traduzco Unbewußte es decir el inconsciente. En alemán eso quiere decir inconsciente pero traducido por el un-desliz quiere decir algo muy diferente • quiere decir un tropiezo, un traspié, un deslizamiento de palabra en palabra y es justo de eso de lo que se trata cuando nos equivocamos de llave para abrir una puerta que precisamente esa llave no abre, Freud se precipita a decir que uno ha pensado que [ella la llave] abría esa puerta (ruido de puerta) pero que uno se ha equivocado, desliz es el único sentido que nos queda para esta conciencia • la conciencia no tiene otro soporte que permita un desliz.

Lacan muta en forma real la traducción, deja de ser una equivalencia entre lenguas diferentes, de un término a otro término ¿Qué es eso? Hay que estudiar esa traducción real que no carece de imaginario ni tampoco de un cuerpo simbólico. Lacan al terminar recibió otra vez, otra vez, de regreso una respuesta real, alguien entre los asistentes grita: ¡No se oye nada! [Cfr.: Claude Jaeglé, Retrato silencioso de Jacques Lacan].

Freud: imposible de traducir al francés sin…

Freud el 13/04/1911 expone su posición a Jankélévitch, su posible traductor a la lengua francesa,  escribe:

En ambos [Die Traumdeutung / Der Witz] hay tanto que tiene que ver  con los giros idiomáticos que el traductor debería ser él mismo un analista y así suplir el material dado por mí con uno de su propia cosecha, así como ha sucedido en diferentes traducciones

Freud refrendaba un hecho: la teoría analítica es una producción subjetiva, allí está en acto la subjetividad  real de su autor. Era imposible traducir, salvo que se pusiera en juego material…de su propia cosecha. Con esa cosecha el imposible de traducir era sorteado, al mismo tiempo ya no era una traducción ni una versión bilingüe.

El real tiene dificultades para hacerse escuchar por las conmociones que suele provocar. Ese real afecta el intento de efectuar un pasaje bilingüe de los seminarios de Lacan al castellano  -u otras lenguas ¿En qué los afecta?  Lacan no hablaba  “bilingüe”, si, en ocasiones profería términos de otras lenguas –castellano incluido. Sus seminarios los  desplegaba en su francés, allí se incorporaban los efectos del parlêtre  dejando aparecer lalangue que lo afectaba a él, era su real autístico del que su auditorio no escuchaba nada.

Entonces, no es pertinente “decretar” como se ha hecho que como “el real es imposible” entonces es un límite a la traducción, al sostener eso la edición bilingüe  queda abducida por el movimiento simbólico e imaginario, no logra dar cuenta de un real que no atrapa, lo perpetúa como imposible. Sí, hay límites a la traducción ¿Cómo atravesarlos?  Freud propuso su método para pasar a otra lengua La interpretación de los sueños.  James Strachey no aceptó esa posibilidad, quizás hubiese inventado un análisis en inglés. Freud le escribió a Abraham A. Brill: Siempre consideré el libro como intraducible (2/06/1913) En Francia, la elp realizó una experiencia de textos bilingües de Freud (alemán-francés) Hay que investigar sus consecuencias. En América Latina, en la lengua cotidiana suele escucharse Tuve un sueño, mientras, a veces, en francés se escucha J'ai fait un rêve. [Cfr.: Lydia Marinelli/ Andreas  Mayer, Soñar con Freud. La interpretación de los sueños y la historia del movimiento psicoanalítico]

El imposible requiere soportar sus dificultades  –para eso está una escuela- para vivir sin alivio su agobio que permitirá insubordinarse. El real no alivia el agobio, lo incrementa. En concreto, queda abierta como posibilidad real, tal como lo practican los artistas o los científicos o las personas la vida cotidiana. El actor Alfredo Alcón inventó un Hamlet al presentar esa obra de Shakespeare, mientras Laurence Olivier hizo algo semejante, en ninguno de los casos se trató de traducciones ni de textos bilingües.

Ante el imposible de traducir queda abierto el horizonte de inventar un  análisis lacaniano en castellano, en otras lenguas. Lacan se permitió y aceptó las consecuencias de inventar un Freud en Francia, más bien se permitió inventar un análisis en su lalangue francesa. Al menos lo intento.

En el caso de la lengua castellana o del español hablado en América Latina  las ediciones bilingües tienen un elemento que será merecedor de un estudio pues carga con un complemento pesado del que no es fácil desprenderse.  Es el peso religioso producido por la conquista en el norte y a la colonización en el sur de América Latina. En el norte, en Mesoamérica,  Donna Haraway localizó el impacto del malinchismo para la conquista, lo hizo cuando alejo a doña Malinche del bilingüismo,  descubrió otra cuestión [Cfr.: Margo Glantz, compiladores, La Malinche, sus padres y sus hijos].

Las órdenes religiosas, en particular los jesuitas jugaron –y juegan- un papel con el  bilingüismo de los textos para hacer estallar desde dentro  las lenguas, los lenguajes y tratar de borrar el chamuyo, el cotorreo, lalangue de los parlêtres de lenguas indígenas [Cfr.: Robert Ricard,  La conquista espiritual de México. Ensayo sobre el apostolado y los métodos misioneros de las órdenes mendicantes en la Nueva España de 1523-1524 a 1572. , Fernando Báez, Historia universal de la destrucción de los libros. De las tablillas a la guerra de Irak; Solange Alberro, Inquisición y sociedad en México, 1571-1700]  

En el bilingüismo opera una  carga complementaria: mantener “fiel” un texto que pasa a otra lengua, se le escapa un componente real: el original  es un hecho móvil, subversivo; esa posibilidad de sublevar el texto está disponible en cada acción de leerlo [Cfr.: Michael Foucault, ¿Inútil sublevarse?] El bilingüismo carga con el concepto de texto definitivo que J. L. Borges cuestionó de manera práctica, esa concepción corresponde a la religión o al cansancio que suele producir un fragmento del discurso que Lacan delimitó como discurso universitario.  Los seminarios de Lacan aportan otro inconveniente real: carecen de original en su lalangue de origen .La universidad suele  producir y poblarse de textos bilingües [Sergio Waisman, Borges y la traducción

A estos inconvenientes se le añade hechos localizados en fechas recientes, componentes impulsados por el actual capitalismo neoliberal, en particular, el practicado por los EEUU con la psicología, la antropología, la lingüística, la religión a través de los textos bilingües. Conviene tomar nota de las investigaciones efectuadas por antropólogos, lingüistas, psicólogos como Noam Chomsky y  Gilberto López y Rivas. Se trata del I.L.V (1940-…) con sede en Dallas (EEUU).  Ese instituto imprimió la Biblia en ediciones bilingües, de un lado la versión en inglés americano y del otro en lengua de indígena –aimara, guaraní, tojolabal, quiche, quechua, popoluca, náhuatl…Al mismo tiempo de esas lenguas traducía al inglés relatos orales de  rituales míticos [Cfr.: Domingo F. Sarmiento Facundo o Civilización y Barbarie; Bolívar Echeverría, compilador, Modernidad, mestizaje cultural y ethos barroco y América Latina: 200 años de fatalidad;  Gilberto López y Rivas, Acerca de la antropología militante ¿Qué hace el ILV?] Conviene efectuar en el seno de la elp actividades para interrogar el tema del pasaje de lenguas.

Convendría tomar nota que a partir de que el simbólico está compuesto por un agujero, por una existencia y por una consistencia se ha producido una mutación ¿Cuál? Se dejó de lado el simbólico que representaba, por vía de la metáfora, a otra cosa, una palabra representaba a otra que estaba reprimida, el nuevo simbólico es netáforico ha dejado de lado su componente representativo.

Ante un invento Rene Magritte expreso:

Cuando la gente intenta encontrar significados simbólicos en mis cuadros, entonces encuentra una construcción. Quieren algo donde apoyarse [...] Quieren tener algo cómodo, algo seguro donde adherirse para salvarse del vacío [...] Tienen miedo.

[Adenda: Seguiremos desplegando algunas otras cuestiones desatadas por esta cuestión, en particular, respecto del sujeto (S), la llamada transferencia, el hecho de que el lapsus en una sesión quizás no se dirige a otro, el tema cuántico de un autismo analítico que está en dos lugares al mismo tiempo. Estas líneas fueron posibles al tomar apoyo en elaboraciones efectuadas: En diversos números de la revista “Artefacto”, una revista de la elp que se editó en México; en Opacidades, revista que se edita en Buenos Aires, Argentina; revista artefactos, una revista de la elp.

En textos de Jean Allouch- ver sus objeciones a los discursos ante el tema del amor; Guy Le Gaufey, su texto respecto del sujeto; François Dachet, Los primeros no pasos ...del padre simbólico; Mayette Viltard, Hablar a los muros; ”Volverse el color de los muertos”….; José Attal, El punto de eversión de Lacan. Creación/disolución, artefactos 3, versión no publicada de ese artículo escrita años antes de su re-escritura y reciente edición en francés y en castellano); Claude Mercier, La intimidad de los diagramas (artefactos, 3). Y los libros de José Attal; La no excomunión de Jacques Lacan…y El pase. La tercera proposición de octubre de Jacques Lacan. Los aciertos corresponden a los textos citados…]   

[I] Shibbólet, corriente de agua. Un shibbólet es una suerte de  « ¡Ábrete Sésamo!», una palabra de acceso, permite pasar. Según la Biblia le decían: « ¡Di Shibbólet!»  Si lo pronunciaba «Sibolet»  lo degollaban en el vado del Jordán. Cuarenta y dos mil hombres de Efraín fueron muertos ese día.  (Cfr.: Biblia, Libro de los Jueces, capítulo 12, verso 6)


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